La firma electrónica en Ecuador: Un boom digital con retos por resolver

La firma electrónica en Ecuador se ha consolidado como una herramienta clave para trámites y documentos digitales. Su eficacia se ve en usos cotidianos pero depende de superar retos técnicos para garantizar la fecha y hora de firma, en casos sensibles como los judiciales.

La firma electrónica en Ecuador: Un boom digital con retos por resolver
Photo by David Nitschke / Unsplash

La firma electrónica en Ecuador, respaldada por la Ley de Comercio Electrónico de 2002 y la Ley de Transformación Digital de 2023, se ha consolidado como una herramienta clave para trámites y documentos digitales. Su eficacia—que funcione como esperamos—se ve en usos cotidianos como la facturación electrónica o los servicios públicos en línea, pero depende de superar retos técnicos, especialmente garantizar la fecha y hora de firma, en casos sensibles como los judiciales.

Este artículo presenta los usos más comunes y exitosos, los tipos de firma, los desafíos para asegurar su validez temporal y cómo el sellado de tiempo, junto con otras soluciones, lo resuelve de manera práctica.

Usos Comunes y exitosos en Ecuador

La firma electrónica ya opera con éxito en varios ámbitos:

  • Facturación electrónica: Los negocios envían facturas digitales al Servicio de Rentas Internas (SRI) sin papel, con firmas electrónicas que confirman quién las emite y así evitar cambios o falsificaciones.
  • Trámites en páginas públicas: Instituciones como la Superintendencia de Compañías y el Servicio Nacional de Aduanas permiten realizar trámites con firmas electrónicas, simplificando pasos que antes necesitaban notarías.
  • Documentos privados: Contratos entre empresas, acuerdos laborales y autorizaciones judiciales se firman electrónicamente, ofreciendo rapidez y seguridad legal.

Estos casos demuestran que la firma electrónica cumple su propósito cuando la tecnología la respalda bien.

Tipos de firma electrónica

Existen tres tipos de firma electrónica comunes en Ecuador:

  • Firma Simple: Básica, como un nombre en un correo. Sirve para cosas rápidas, como aceptar términos en una web.
  • Firma Avanzada: Usa claves especiales y criptografía para asegurar quién firma, que no se altere el documento y que solo esa persona lo controle. Es común en contratos entre empresas (ej. Docusign, Datil, Evicertia, entre otros.).
  • Firma Cualificada: Incluye un certificado digital calificado emitido por una entidad de certificación acreditada por ARCOTEL y se hace con un dispositivo seguro (ej. token o archivo p12). Es requerido por el SRI, trámites judiciales y demás entidades públicas (lista de ARCOTEL de Entidades de Certificación acreditadas)

La Ley de Comercio Electrónico establece que la firma cualificada tiene el mismo valor legal que una firma manuscrita y en caso de disputa, quien reclama debe probar su invalidez. Para las firmas simple y avanzada, en cambio, es el firmante quien debe demostrar su autenticidad si surge una controversia.

Retos para garantizar la fecha y hora de firma

La firma electrónica asegura quién firma y protege el documento ante cambios fraudulentos, pero confirmar cuándo se firmó es un desafío. Esto es crucial en el ámbito judicial, donde una fecha incorrecta puede anular una denuncia o un contrato. Por ejemplo:

  • En casos de violencia intrafamiliar, la fecha exacta de una autorización o denuncia define si es válida.
  • En contratos, una fecha cambiada puede alterar los derechos de las partes.

El riesgo está en que alguien puede cambiar la fecha de su computador, desconectarlo de internet y firmar un documento para que parezca de otro día. En Ecuador, aunque no hay casos públicos específicos documentados hasta la fecha, este problema puede afectar la validez de contratos o trámites donde la fecha exacta es esencial.

El sellado de tiempo como solución

La firma electrónica en Ecuador ya funciona bien para facturación, trámites públicos y diversos documentos, gracias a sus tipos—simple, avanzada y cualificada—y el respaldo de la Ley de Comercio Electrónico de 2002, pero garantizar la fecha y hora exactas, especialmente en casos judiciales donde el momento es clave, requiere soluciones técnicas sólidas.

Los estándares tecnológicos disponibles de sellado de tiempo resuelven este reto al registrar la hora y día precisos al firmar, mediante una autoridad confiable (ej. una entidad de certificación acreditada por ARCOTEL) que usa el estándar RFC 3161.

El sello se añade al documento (junto con la firma electrónica), y cualquier cambio posterior queda expuesto al invalidar el sello, siendo fácil de implementar y verificable con herramientas como Adobe Acrobat en formatos como PAdES. Este proceso asegura que firmas comerciales o judiciales sean confiables sin depender del reloj de un computador.

Está disponible en Ecuador gracias a la aceptación de sellos internacionales por parte de la ley de comercio electrónico y por parte de entidades acreditadas por ARCOTEL, pero aun no está generalmente implementado por aplicaciones como FirmaEC o sitios web públicos.

Popularizar el sellado de tiempo eleva la eficacia de la firma electrónica—que cumpla lo que esperamos—al garantizar su validez temporal, y sería interesante incentivarlo con créditos o beneficios para que las entidades acreditadas lancen estos servicios y el sector público los adopte ampliamente.